¿Ganará siempre la mejor tecnología?

Según la teoría de difusión de innovaciones del Dr. Everett M. Rogers, los adoptadores potenciales de tecnología se dividen en las siguientes categorías: innovadores (2,5 %), adoptadores tempranos (13,5 %), mayoría temprana (34 %), mayoría tardía (34 %) y rezagados (16 %).

Muchas veces la baja adopción tiene que ver con que los mercados no siempre están maduros como para adoptar Innovación, como veremos en el siguiente caso.

Según la FIHP, la industria del concreto premezclado en Latinoamérica es del orden del 20% del total del consumo de cemento. Vale decir, un 80% se fabrica «a mano». Esto muchas veces tiene que ver con el gran costo que significa el hacer concreto en bajos volúmenes, donde si se requiere menos de 4m3, entonces va a ser más barato si se hace con un «trompo» en obra con tecnología tradicional.

En países de mayor desarrollo, como EEUU y Europa, el tema es al revés. El concreto no industrializado es el 20% y eso se da precisamente porque utilizan desde hace más de 50 años las tecnologías de plantas móviles que son capaces de hacer bajos volúmenes, pero a muy bajo costo, incluso más que el hecho a mano.

Aun así, en Latinoamérica esta tecnología no ha logrado penetrar lo suficiente. Por ejemplo, en Chile se intentó adoptar hace 20 años sin éxito, ya que no era permitido su uso debido a que las cantidades se median en volumen y las normas sólo permitían mediciones en peso. Recién el 2016, cuando se actualizó la norma de hormigones, se empezó a readoptar esta tecnología abriendo todo un mercado para el sector. Aun así, la inmensa mayoría de los usuarios finales de la industria del concreto no ha migrado a esta solución, prefiriendo el hormigón confeccionado en central hormigonera y camiones mixers tradicionales, pese a que esta tecnología de plantas móviles es más costo efectiva (incluso del orden de un 60% de ahorro), menos contaminante y de mayor productividad que la tradicional.

Dentro de las razones de por qué puede que estas tecnologías no hayan logrado el nivel de penetración que ha tenido en países más desarrollados, pasa mucho por la inercia y reticencia al cambio de nuestra industria de la construcción local, que actúa más bien como una «mayoría tardía» o incluso como «rezagados», más que como «adaptadores tempranos», perdiendo la oportunidad de aprovechar las mejores tecnologías que ofrece el mercado.

Y usted,  ¿cómo se clasificaría a sí mismo en los grupos que se muestran al principio de esta columna (según Rogers)?

Durabilidad, el hidrógeno verde del mundo del concreto

Hace un tiempo, en el lanzamiento de la hoja de ruta del FICEM, se planteaba como gran objetivo el reducir las emisiones de CO2 de la industria cementera, que es una de las más contaminantes del planeta… algo que también he escuchado repetidamente cuando se habla de sostenibilidad en el sector de la construcción…. y con este argumento se apreciaba con resquemor la posibilidad de desplazar el uso del hormigón como material de construcción, buscando soluciones alternativas que aparecen como más amigables o verdes que el concreto.

Sin embargo, otros materiales “aparentemente más sustentables”, tienen una vida útil mucho menor que el hormigón, por lo que deben reemplazarse con mayor periodicidad y volver a sumar emisiones y contribuir al calentamiento global, mientras que el hormigón podría emitir una vez y ya no volver a contaminar. De tal forma que, en edad planetaria, lo más importante es tener una mirada de largo plazo, de tal forma de concebir materiales que generen menor emisión, pero que, tanto o más relevante aún, se evite la repetición de emisión en sí misma y la respuesta para esto es el concepto de Durabilidad.

Así como el hidrógeno verde es la respuesta para obtener “la energía del futuro”, que se hace cargo de una menor contribución a que las temperaturas globales sigan subiendo, la Durabilidad debe ser el hidrógeno verde del mundo del concreto, ya que es uno de los materiales de construcción más durables, si es que se diseña, ejecuta y mantiene adecuadamente, tal como podemos apreciar en estructuras que datan desde hace más de 2.000 años como los ya tan conocidos monumentos Romanos como el Puente Fabricio, que es el más antiguo de Roma y uno de los que mejor se conserva de aquella época.

Lo mejor es que, estos nuevos diseños que involucran criterios de durabilidad, así como una ejecución eficiente en terreno y/o un mantenimiento adecuado, con un diagnóstico certero que permita prolongar la vida útil de estructuras ya existentes, no tienen por qué implicar una mayor inversión o significar un sobre costo respecto de un hormigón tradicional, ya que hoy existen tecnologías que permiten hacer grandes ahorros, al mismo tiempo de prolongar la durabilidad de las estructuras.

Por lo tanto, y desde el punto de vista de la innovación, el llamado es no solo a mirar nuevos materiales, sino que a concebir los tradicionales con una mirada global y eficiente, que permita construir bien a la primera y con una vida útil durable y sostenible en el tiempo.

La eficiencia energética está sobrevendida

Fui mastodonte desde temprana edad. Por eso me decían que debía jugar rugby, y el pensar en disputar un balón con otros mastodontes, me era brutalmente atractivo, pero incompatible con el que más jugaba, el ajedrez.

En ese entonces no encontraba una relación entre ambos deportes, siendo uno tan físico contra otro tan mental, sin embargo, hoy en día he ido reconociendo patrones estratégicos muy parecidos en ambas diciplinas que, al igual que las metodologías ágiles, buscan conseguir el objetivo adaptando cada jugada a las circunstancias del momento, pero con distintos esfuerzos.

El primero, como en la jugada del scrum, busca poner todo el músculo posible para avanzar, versus la eficiencia de cada movimiento para no perder “jugadas” como lo que persigue el ajedrez, lo que es asimilable a la filosofía Lean.

Y esto ya lo decía Darwin: “Las especies que sobreviven no son las más fuertes, sino aquellas que se adaptan mejor al cambio”. Por lo tanto, la adaptabilidad es la pieza clave en la sintonía de ambas estrategias.

Esto implica que a veces debemos derrochar para sacar un objetivo adelante, como en el caso de las vacunas COVID19, donde se dispusieron de todos los recursos posibles para acelerar el proceso, sin una mayor eficiencia energética, pero si poniendo acento en la eficiencia en acelerar el resultado. Pero en otras circunstancias podrá ser la filosofía Lean, que tan eficientes resultados alcanza en nuestro sector, al servicio de agregar valor y de la búsqueda constante de la mejora a través de la evitación de pérdidas, como, por ejemplo, la energética.

Aún así, debería ser un objetivo fundamental el construir con la mirada de eficiencia energética siempre, ya que la situación actual del planeta no nos da como para continuar con el derroche, pero, siendo honestos, basta que nos aprieten un poco para patear para adelante los temas trascendentes y nos dediquemos a satisfacer las necesidades básicas como la supervivencia. Como, por ejemplo, el uso del plástico, que hasta antes de la pandemia, estábamos más que convencidos de disminuirlo, pero ante la emergencia, no se cuestionó su uso para aislar al virus, proliferando nuevamente su uso.

Por eso, no debemos perder la mirada de largo plazo, al mismo tiempo de congeniarla con el resultado inmediato y nuestro rubro no escapa a esta mirada, ya que, tal como lo planteamos en otra publicación a principio de año, bastó que saliéramos de la cuarentena para seguir construyendo como antes del avance tecnológico que tuvimos en el encierro. Y, en este sentido, la innovación y las tecnologías 4.0, como motor de la eficiencia es la clave para congeniar ambos objetivos.

Aun así, si usted quiere tirarme un tomate después de leer este artículo, con gusto lo recibo. Pero recuerde que eso no solamente sería un derroche de energía, sino que también de un bien tan escaso como es el alimento.

De Durability Concrete a Durability

Durability es una empresa que nace desde la necesidad del mercado de conseguir que las nuevas estructuras que están en etapa de diseño cumplan con los estándares internacionales y nacionales que apuntan a diseños económicos y de calidad tanto en inversión inicial como en el tiempo.

Hoy con más de 18 años de experiencia en el rubro queremos dar a conocer nuestra nueva imagen y sitio web, los cuales representan una nueva etapa en nuestra empresa, la cual incluye innovación tecnológica desde lo digital con alianzas con Procore, el software de gestión más prestigioso a nivel mundial, con tecnologías de industrialización aplicada como las plantas móviles de Blend, el fabricante más exitoso a nivel internacional de plantas móviles y con tecnologías de materiales con empresas prestigiosas como Euclid Chemical que está al alero de la vanguardia en la tecnología de materiales a nivel mundial, quienes constituyen los principales aliados de nuestra empresa.

Te invitamos a conocer nuestras nuevas soluciones de alto nivel de innovación tecnológica pensadas en alcanzar los requerimientos de los proyectos de nuestros clientes y con un énfasis en la disminución de los costos de diseño, materialización y su futura operación.

Construcción 4.0, el futuro precipitado al presente.

Ni Nostradamus o los Simpson pensaron que, en menos de un semestre, la Productividad en Construcción disminuiría tan dramáticamente. Incluso pensar en un Armagedón que nos obligara a precipitar nuestra retirada a Marte, habría parecido más creíble que la sumatoria de pandemias que estamos sufriendo.

Pero este escenario, no se ve tan descabellado si pensamos en que deberíamos reinventarnos para construir como si estuviéramos en Marte, con trajes espaciales que nos ayuden a llevar la cuarentena o distancia social, en vez de quedarnos enclaustrados sin poder avanzar.

En este sentido, la crisis actual debería ser una oportunidad para cambiar nuestra forma de abordar la industria, creando nuevas tecnologías y hábitos que antes parecían más propios de una serie de Netflix. Tendremos que buscar los medios para avanzar en las obras tecnificadamente, con RRHH acotados a labores que no puedan ser dejadas a las máquinas, ya que estas dominarán gran parte de los procesos constructivos, ya sea en terreno o industrializando vía prefabricación y modularización, preparadas en ambientes controlados y automatizados, cuestión que se traducirá necesariamente en una recuperación y aumento sostenido de productividad.

Pero, la pregunta es: ¿cómo partimos reinventando la “nueva normalidad de la construcción”? Y la respuesta está en la Construcción 4.0, con una combinación de “Transformación Digital” sumada a procesos de “Industrialización”. Vale decir, aprovechar la tecnología digital para plasmar los proyectos con procesos de alta productividad y eficiencia en el uso de los recursos.

Sin embargo, en estos tiempos, vemos qué hay obras que están parando y que, las que están aún en pie, han disminuido enormemente sus ritmos y avances. Pero, ¿estamos realmente imposibilitados de avanzar? ¿Por qué no estamos construyendo al menos en formato virtual? Hoy, hasta un infante domina el BIM (Minecraft o Roblox), cuestión que deberíamos estar imitando en este momento, planificando y replanificando tanto con herramientas de innovación por medio de metodologías ágiles como Last Planner/Lean Construction y Design Thinking, que van en la línea de la Transformación Digital, para generar data medible y ejecutable a través de robótica e IoT, de tal forma de ejecutar y controlar los avances de obra, por ejemplo, mediante Drones que contrasten con los modelos BIM con Inteligencia Artificial, evitando el retrabajo y acelerando el ritmo de obra.

Un ejemplo concreto de esto es el registro de controles de calidad que se están haciendo en el Puente del Canal del Chacao, con tecnología K-Sito 4.0 desarrollado por una empresa chilena líder mundial en Inteligencia Artificial, experta en monitoreo de activos mediante procesamiento de imágenes capturadas por drones con tecnología Lidar y procesadas con IA, para entregar data en tiempo real ya sea mediante realidad virtual, aumentada o a un smartwatch con información de modelos BIM.

Con tecnologías cómo está, que están a la mano y no son novelas futuristas, deberíamos aprovechar de construir lo mínimo en terreno, para dedicarnos más al montaje de lo que se construya, en ambientes controlados con escenarios de prefabricación automatizada.

De esta forma, la nueva normalidad apuntará al cambio de paradigma desde construir en forma presencial, hacia una transformación a construcción digitalizada y materializada con robótica industrial y mínimos recursos humanos necesarios para el mejor desempeño de obras de I&C.

Así como en su tiempo los egipcios construían pirámides con mareas humanas, demorando décadas en lo que hoy demoraríamos años con mucho menos mano de obra y mayor maquinaria, deberemos dar un nuevo salto tecnológico «trayendo precipitadamente la Construcción del Futuro al presente», con esta forma de construir que veíamos tan sacada de una novela de Julio Verne y lejana en el tiempo, intensificando la tecnología y el automatismo robótico, con el consiguiente avance de nuestras obras, con productividades que alcancen los mismos resultados, pero en meses o días, tal como por ejemplo, el hospital de Wuhan que fue construido tan solo en 10 días con uso intensivo de la Construcción 4.0.

Rodrigo Reyes

CEO – Durability 
Profesor Innovación en Construcción – UC

Innovación sin Liderazgo

“Profesor, tengo una idea super potente, pero y no quisiera que me la copiaran, ¿la presento ante el curso? …”

Esta preocupación ocurre cada semestre en el curso de Innovación en Construcción del MeC UC, en que desarrollamos una idea de innovación desde la concepción hasta simular un “Shak Tank” con invitados del ecosistema de la innovación para levantar fondos al estilo de CORFO.

Y es que, es entendible esta preocupación porque uno tiende a pensar que nuestras ideas valen muchísimo, incluso hay quienes preguntan en cuánto podrían vender una idea y terminan muy decepcionados al entender que las ideas valen poco comparadas con la capacidad de materializarlas.

A más de uno nos habrá pasado que se nos ha ocurrido algo y luego vemos que alguien ya la desarrolló, como si se hubiera generado por arte de magia y nos quedamos con el consuelo de minimizar esos éxitos, como si fuera algo trivial el “copiar una idea” y llevarla a cabo.

Nos cuesta entender que las ideas no son lo más relevante, sino la capacidad de desarrollarlas. porque las innovaciones no se dan solas, sino que son fruto del esfuerzo de las personas, lo que hace que el liderazgo aparezca como un rasgo fundamental para sobrellevar todas las tempestades que sufre un emprendedor, cruzando el crudo umbral del valle de la muerte, luchando contra todos los molinos de viento que aparecen en el camino, sobre todo los que más cuesta sortear, como las dudas de nuestros más cercanos o incluso de nosotros mismos que conversamos en interminables noches contra la almohada.

Hasta que por fin vemos la luz y comienzan los éxitos, con esfuerzos que los demás, de nuevo, minimizan para atribuirlo a cuotas de suerte. Sin entender los procesos de prueba, error, fracaso, resiliencia y reinvención eternos hasta que vemos atisbos de luz.

Y todo lo anterior, dependiente de nuestras habilidades de liderazgo y trabajo en equipo en ambientes VUCA, que son las capacidades que hacen la diferencia y explican en gran medida los éxitos o fracasos en el mundo de la innovación.

Tal como lo plantea en el libro “Empresas que Sobresalen”, un estudio de más de 1.400 empresas, para revisar la diferencia de las que habían tenido éxito, pero habían desaparecido, respecto de las que perduraron en el tiempo y que, concluyó en que el estilo de Liderazgo personal de los directores al interior de dichas instituciones significó la diferencia.

A lo anterior, se suma el liderazgo global de las empresas, que entienden que el régimen de apropiabilidad, no es el único elemento que puede proteger nuestras ideas, sino que, por sobre todo, nuestra habilidad estratégica de diferenciación con la competencia, a partir del liderazgo en la innovación.

Por eso, personalmente, considero que la innovación es el 2.0 del liderazgo y no se pueden concebir la una sin la otra, independiente del rubro en el que nos desenvolvemos, pero todavía más aplicable a nuestro sector de la construcción.

Rodrigo Reyes

CEO – Durability 
Profesor Innovación en Construcción – UC

Y de qué sirvió tanto avance tecnológico, si volvimos a construir como siempre?!. Lecciones no aprendidas postpandemia.

Por fin volvimos al mundo real, dejando atrás el teletrabajo que nos impedía resolver los innumerables incendios de obra, incumpliendo la Gantt que adorna las pizarras faeneras, entre planos de revisiones caducas rayados con notas ilegibles.

Claro, nos infundirán miedo por rebrotes, pero ¿qué saben ellos de problemas, si los de la Constru ya hemos sufrido de todo, y aún así seguimos adelante? Además, cuando alcancemos la inmunidad de rebaño, esto será un simple mal recuerdo, porque ya sacamos las lecciones aprendidas y podremos volver a construir como siempre, ¡a punta de músculo, sudor y fe! 

El único riesgo sería que apareciera otro evento paralizante. Pero ¿cómo nos afectaría si, obviamente, ya aprendimos y ahora estaríamos preparados? Además, se supone que las pandemias ocurren cada 100 años… el único detallito es que, en menos de 20, hemos tenido ya seis eventos (SARS, H1N1, zika, ébola, MERS y COVID19). Entonces, parece que esto llegó para quedarse.

Pero ¿realmente aprendimos de estos tiempos? donde nos vimos obligados a virtualizar, aprovechando las TI y la construcción virtual, o en realidad ¿hemos vuelto a hacer más de lo mismo?

Por ejemplo, para el control de resistencias de hormigones, ya volvimos a reventar probetas, cuando podríamos continuar con los sensores de los madurímetros para saber incluso cuando descimbrar.

O la industrialización vía prefabricación, que ya vuelve a ser Plan B, porque estamos demasiado acostumbrados a construir in situ. Después de todo, ¿por qué íbamos a innovar, si llevamos siglos de tradición construyendo con status quo?

Y, ni hablar de la transformación digital, BIM, DA, IA, RV, RA, Robótica y, en definitiva, de la Industria 4.0 aplicada a nuestro rubro o #Construcción 4.0, si estos son temas demasiado futuristas para nuestra realidad latinoamericana. Eso mejor dejárselo a países desarrollados, que tienen lo que se necesita para aplicar las TECH, ya que acá estamos muy en pañales y pareciera que no hay talento local disponible.

Pues, si todo esto te ha parecido tan ridículamente fuera de lo razonable como a quienes intentamos impulsar la Innovación y la Tecnología en la Construcción, entonces te invito a conversar este 2021, para refundar nuestra industria en la región. Porque ya estamos olvidando lo mucho que avanzamos durante la pandemia y pareciera que la palabra “lecciones aprendidas” no existe, cuando deberíamos tomar esta oportunidad única de repensar nuestro rubro, aprovechando el potentísimo talento local en C4.0, el que vamos a difundir en N&C, con diversas iniciativas en las que esperamos puedas ser parte activa para construir juntos la ruta de la reactivación postpandemia.

Rodrigo Reyes

CEO – Durability 
Profesor Innovación en Construcción – UC

“EETT Phone Home”: extraterrestres de la Ingeniería y Construcción…

Las EETT son verdaderos extraterrestres en el mundo de la Ingenieria y Construcción ya que todos sabemos que existen en algún lugar, aunque algunos ni se enteran, pero convivimos con ellas como si no existieran, salvo algunos conspiradores que somos tachados de sectarios y hasta con algún grado demencial. Les tememos porque son desconocidas y probablemente tienen tecnología que somos incapaces de procesar, les tememos porque pensamos que nos podrían hacer daño, cuando sus avances no nos harían más que impulsar al desarrollo, así es que hacemos simplemente cono que no existen y seguimos en nuestra burbuja, sin aprovechar el potencial desarrollo que implica si se incorporan las innovaciones tecnológicas que nos podrían ofrecer estos extraterrestres conspiradores disruptivos y avanzados.

¿Qué son las Especificaciones Técnicas ET?
Cómo su nombre lo indica, la especificaciones técnicas son un conjunto de documentos desarrollados para un proyecto de ingeniería particular, que señalan los requisitos técnicos que se deben cumplir para su construcción.

¿Qué rol cumplen en un proyecto de construcción?
Tienen connotación no sólo para el buen construir y velar por el adecuado funcionamiento de la edificación durante su vida útil, sino que también cumplen un rol fundamental ya que constituyen documentos contractuales que se deben cumplir, implicando verdaderos criterios de objetividad ante un potencial incumplimiento de los estándares y procedimientos indicados en dicho documento. Por lo que muchas veces pasan a ser una especie de sagradas escrituras para el proyecto.

¿Qué información consideran las ET?
Información general y específica del proyecto, Normas nacionales e internacionales, documentos relacionados del proyecto (p.e. otras EETT), alcances y exclusiones, objetivos generales y específicos, definiciones, materiales, procedimientos, metodologías, recomendaciones, tecnologías, cantidades relativas, tipologías, productos equivalentes y proveedores potenciales, información anexa, etc. En definitiva, toda información necesaria y suficiente para el cumplimiento de los objetivos del proyecto.

¿Hay diferencias entre una ET del sector privado y otra del sector estatal? Contenido, responsabilidad, etc.
En mi experiencia, las EETT estatales trabajan como estándares amplios a los que se les van modificando adensas específicas para el proyecto en particular. Y las privadas tienden a desarrollar EETT específicas como proyectos independientes, caso a caso. En este sentido, los contenidos son equivalentes, pero cambia la forma de presentarlos. Por otro lado, una diferencia relevante tiene que ver con la agilidad en el desarrollo y concepción final del entregable emitido en su versión final, ya que, en el caso privado, tiende a existir menor burocracia en el proceso.

¿La ET es un documento útil en la actualidad o están obsoletas?
Ya que se observa que no cambian mayormente de un proyecto a otro. La frase es que “vemos las mismas ET en cada proyecto”.

Efectivamente, este es uno de los grandes problemas que enfrentan los proyectos, ya que se les da poca importancia y muchas veces se dejan para el final de los entregables y caen en el famoso “copy paste” para cumplir con lo comprometido, no alcanzando su objetivo principal que es incorporar las técnicas y tecnología específica para cada proyecto en particular, que es único e irreproducible, por lo tanto, se debe dedicar un adecuado esfuerzo para que dichos documentos se desarrollen concienzudamente. De hecho, unas EETT bien desarrolladas pueden generar grandes ahorros de costos desde la etapa de ingeniería.

¿De quién es en la actualidad la responsabilidad de preparación de la ET de un proyecto (Cargo, profesión)?
La responsabilidad va desde el mandante hasta la oficina de ingeniería quien desarrolla las EETT, pero estas son desarrolladas típicamente por ingenieros especialistas dentro de la compañía o son encargadas a empresas especialistas en el desarrollo de las mismas, por lo tanto, la responsabilidad se va compartiendo entre quienes la desarrollan, revisan y aprueban, quienes deben plasmar su firma en estos documentos. No obstante lo anterior, muchas veces no existe un especialista en esta materia dentro de la compañía, y cómo comienzan estos a ser documentos que resultan un verdadero dolor de cabeza para quien lo tiene que desarrollar, por falta de conocimiento específico, es que se termina cayendo en el copy paste que alguien alguna vez desarrollo, y se terminan cometiendo grandes errores dado que no se entendió la filosofía del diseño particular del proyecto al que sí aplicaban esas EETT.

¿Y quién debe velar para que se cumplan a lo largo del todo el proyecto y el ciclo de vida del mismo, El arquitecto, el ingeniero, la supervisión contratada?
Todos deberían velar por su cumplimiento, desde etapa de diseño, solicitada por el mandante, gestionada por el representante del mandante, desarrollada por el diseñador (típicamente ingeniero o arquitecto) y finalmente ejecutada por el constructor y sus ITO de terreno. Pero, esto no debiera quedarse allí, ya que también debería seguir velándose por su correcta aplicación durante la etapa de operación, ya que la vida útil de las estructuras debe necesariamente incluir planes de mantenimiento y ese límite de batería muchas veces no queda claro. Por ejemplo, en el caso del mantenimiento del edificio Champlain Towers South derrumbado en Miami estaba a cargo de los administradores del condominio y estos no necesariamente tienen la preparación técnica para entender la responsabilidad profesional que recae en dicha faena.

¿Depende lo anterior del tipo de proyecto que se ejecute, por ejemplo EPC, Design and Built?
Efectivamente depende ya que, por ejemplo, en un EPC, se entrega la responsabilidad al que construye, quienes gestionarían su propio proyecto, mientras el que en un EPCM, hay un representante del mandante quien está velando por el cumplimiento de las EETT.

¿Están incluyendo las ET los aspectos de nuevos materiales, construcción industrializada y diferentes métodos constructivos, eficiencia energética, sustentabilidad, BIM y digitalización de procesos para control de calidad y trazabilidad?
Esto es precisamente una de las grandes oportunidades que se pierde cuando no se ven a las EETT como una instancia para incluir tecnología. Ya que, en general, las empresas que diseñan no tienen a los especialistas específicos para el desarrollo de EETT que incorporen innovación tecnológica, y no muchos ven la importancia de subcontratar a especialistas en estas materias, intentando ahorrar por donde no se debería ya que los ahorros aparecerán luego de el desarrollo de unas EETT adecuadas para el proyecto.

¿Consideras que el manual de carreteras del MOP es un ejemplo de especificaciones técnicas? Por su grado de estandarización de materiales, métodos constructivos, etc.
Entonces, ¿es necesario un manual de edificación para la construcción pública de edificios, hospitales, colegios, cárceles? Porque el objetivo es estandarizar lo que mayor podamos….o no ?
Efectivamente, el manual de carreteras es un buen ejemplo de estándares genéricos, sin embargo, no hay que olvidar que, además de estandarizar o industrializar, es importante también adaptar con versatilidad a los requerimientos específicos de los clientes y sus proyectos, por lo que, en este sentido, las tecnologías de digitalización y manejo de datos con construcción 4.0 pueden ser un gran avance para el desarrollo de documentos estandarizados pero inteligentes e industrializados.

¿Deberían transformarse las ET es un documento modelo en etapa temprana para lograr la construcción de proyectos más industrializados y sustentables?
Mientras más temprano se generen las EETT para incorporarlas desde la filosofía de diseño, mayores ahorros se generarán. Por ejemplo, basta con entender la ley de los Cincos desarrollada por Sitter, quien luego de estudiar cientos de proyectos en distintas etapas, encontró que un dólar gastado en fase de diseño y construcción elimina costes de 5 dólares en mantenimiento preventivo, 25 dólares en labores de reparación y 125 en rehabilitación. Incluso este último valor se queda muy corto, si consideramos las vidas humanas invaluables, tal como lo acontecido recientemente en el edificio desplomado en Miami por falta de mantenimiento.

¿Las especificaciones técnicas tienen que ser universales y promover el uso de materiales y diferentes maneras de construir?
La filosofía de diseño debería ser universal, pero se deberían evaluar via trade off las mejores alternativas de materiales y diferentes maneras de construir aplicadas a los requerimientos específicos de cada proyecto particular.

¿Qué mejoras harías a las ET como están actualmente siendo utilizadas, su contenido como también el alcance de responsabilidad?
Es importante definir la figura de especialistas capaces de desarrollar EETT específicas de acuerdo a su especialidad y con la responsabilidad que les compete. Por ejemplo, en el comité de Durabilidad del ICH, del que tuve el honor de ser el primero quien lo presidió, nació precisamente para abordar una necesidad específica respecto de apoyar a los mandantes, ingenieros diseñadores, arquitectos y constructores en sus proyectos debido a que la actualización de la NCh170.2016 entregó la responsabilidad al diseñador para especificar por criterios de durabilidad, lo que antes estaba en la nebulosa o recaía en la etapa más constructiva. Por lo tanto, me han solicitado definir el perfil del este especialista en durabilidad, así como su alcance de apoyo y los contenidos que deberían tener un informe o una EETT por durabilidad, de tal forma de generar documentos que apoyen en esa línea a los profesionales del sector de la ingeniería y construcción.
En este sentido, existe entonces la creciente necesidad de formar distintos especialistas capaces de incorporar las tecnologías que vayan surgiendo al servicio y aporte de mejorar una industria tan tradicionalista como la de nuestro sector de la construcción.

Solo así podremos ver las EETT como especificaciones técnicas y no como extraterrestres.

Rodrigo Reyes

CEO – Durability 
Profesor Innovación en Construcción – UC

Y a ti, se te prende la ampolleta?

La ampolleta es el icono más representativo de la innovación y muchos piensan que es porque una idea implica como que se te “prende la ampolleta” en alusión q la iluminación de una idea, sin embargo, es el reconocimiento al tesón de Edison quien tuvo que hacer más de 1.000 intentos de prueba y error hasta llegar a la bombilla incandescente que hoy nos ilumina con un simple chasquido.

Este mismo principio es el que parece regir aún en algunos sectores de la construcción ya que muchos le echan para adelante, total “el estuco todo lo puede”, y vamos corrigiendo en forma reactiva, cuando hoy están los medios modernos como para evitar y predecir errores, si es que se aprovechan las tecnologías de la construcción 4.0 (tecnología digital e industrialización).

Ahora, no habría problemas si estamos dispuestos a desaprovechar la innovación tecnológica al servicio de una mayor productividad, si es que el proyecto aún así es rentable, porque entonces no hay un incentivo imperioso de ahorrar.

Sin embargo, el punto es que los tiempos ya no están para el derroche de malas decisiones en sistemas constructivos y materiales deficientes, porque las consecuencias las sufre el medio ambiente y ya nos acabamos la holgura del calentamiento global. Ahora es mandatorio construir bien, a la primera y, por sobretodo, con durabilidad y sustentabilidad. 

Por ejemplo, elegir materiales que parecieran generar una mayor emisión de carbono como el hormigon, deben ser analizados con una mirada de largo plazo ya que otro material que podría aparentemente emitir menos C02, pero que dure la mitad de la vida útil del concreto, significaría que el Medio Ambiente sufriría una doble o triple emisión en el tiempo, que en edad planetaria es el que importa,

Por eso, el llamado es a qué se nos prenda la verdadera ampolleta evitando la prueba y error, desarrollando proyectos durables y sin derroche de recursos de ningún tipo, cuestión que puede conseguirse analizando esta data del buen construir, con gestión digital, como por ejemplo con la herramienta Cloud de Procore, o con diseños en base a elementos prefabricados como los que desarrolla Discovery Precast para apuntar a la industrialización, o con un sin fin de tecnologías como las que cualquiera puede aprovechar de revisar en esta misma revista, que está a la vanguardia de lo que el Mercado ofrece para sacar adelante los proyectos con un foco en productividad, innovación y creación de valor para las construcciones y sus clientes finales.

 

 

Rodrigo Reyes

CEO – Durability 
Profesor Innovación en Construcción – UC